10 jun. 2015

Dream big...

and enjoy the little things.

Ese es el título de este post.

Sueña a lo grande y disfruta de las cosas pequeñas. Así lo he traducido yo.

Me parece de lo más inspirador.

A veces nos limitamos a no permitirnos pensar en aquello que se escape de nuestras posibilidades o nuestras rutinas. Estamos muy ocupados en trabajar, atender a nuestros hijos, nuestra casa y pensar en obligaciones, preocupaciones...

No dejamos a nuestra cabeza soñar, fantasear, imaginar... No dejamos nuestros pensamientos volar (aquí os conté algo parecido) y yo creo que eso no debe ser muy positivo.

Creo firmemente que debemos soñar despiertos más a menudo y dejar a nuestra mente descansar y sanar de tanto pensamiento tóxico que a veces nos invade.

Creo que eso no está reñido con disfrutar además de las pequeñas cosas que nos proporcionan felicidad. Es más, creo que tenemos nuestra cabeza tan ocupada que no sabemos cuáles son las pequeñas cosas que nos pueden hacer disfrutar de la vida.

Así que queridos amigos, desde aquí hago una reivindicación para que todos soñemos a lo grande. Para que no tengamos miedo a dejarnos llevar por nuestros irreales pensamientos. Para que intentemos disfrutar de esas pequeñas cosillas a las que no hemos dado importancia y nos van a hacer sentirnos bien.

Voy a poner cuatro sueños a lo grande y cuatro pequeñas cosas para dar ejemplo:


Voy a soñar que soy la mejor maestra del mundo.
Voy a soñar que soy la mujer más simpática y carismática que existe y todo el que me rodea siente ganas de estar a mi lado.
Voy a soñar que conduzco un Hummer (es mi máxima ilusión).
Voy a soñar que gracias a un invento no habrá más contaminación y salvaremos el mundo.

Voy a disfrutar de mis noches en el jardín.
Voy a disfrutar con un abrazo de mis alumnos.
Voy a disfrutar con la sonrisa de alguien desconocido en el atasco de las mañanas.
Voy a disfrutar con el beso de buenas noches de mis dos hijos.

Os dejo aquí una ilustración que me inspiró la hija de una amiga.

Pensé que ella soñaría con ser una gran gimnasta y que a pesar de trabajar duro, disfrutaría mucho de esa sonrisa de orgullo que pude ver en su madre. Yo disfruté ese momento de intimidad mucho y estoy segura que a pesar de todo Yolanda tú también puedes disfrutar de esas pequeñas cosas. Sueña a lo grande amiga.






Y tú...

¿Te atreves a confesar tus grandes sueños?

¿Me cuentas cuáles son las pequeñas cosas con las que disfrutas?

Me encantaría leer lo que ronda por tu cabeza.

Muchos besos.